MAJURO, Islas Marshall.- Un salvadoreño que dice haber pasado más de un año a la deriva en las aguas del océano Pacífico tocó tierra el pasado jueves y puso fin a una historia que parece sacada de una película de Hollywood. Hoy tuvo su regreso triunfal a las Islas Marshall, luego de estar 13 meses en el agua y recorrer 12.000 kilómetros.

Con pelo largo y una barba poblada, José Salvador Albarengo relató que el 21 de diciembre de 2012 salió a pescar tiburones con un amigo mexicano cuando el barco se averió. Asegura que su compañero falleció que él sobrevivió todo este tiempo comiendo pequeños peces y tortugas, informó la cadena BBC.

El hombre tocó tierra delgado, desorientado y vestido únicamente con su ropa interior carcomida. Se identificó ante las autoridades de las Islas Marshall, pero desde su llegada se tuvo que comunicar con gestos y dibujos porque no hablaba inglés y ningún vecino de Ebon entendía español. La embajada estadounidense ayudó a traducir al náufrago.

La historia del náufrago se conoció luego de que un estudiante de antropología noruego llamado Ola Fjeldstad diera a conocer la noticia desde el único teléfono de Ebon a la capital. Según relató a la BBC, un grupo de vecinos vio al hombre llegar en un barco de fibra de vidrio de unos siete metros y se acercaron a rescatarlo.

"El barco estaba lleno de conchas y otros animales marinos. Tenía una cría de pájaro, una tortuga muerta, algunos cascarones de tortugas y restos de pescado", dijo Fjeldstad. El investigador asegura que Albarenco le contó cómo, en los momentos en que no llovía y carecía de agua dulce, sobrevivió bebiendo sangre de tortuga.

Una vez en tierra firme, el náufrago fue acogido por los vecinos que también le prestaron ropa limpia y lo alimentaron hasta que el domingo llegó un barco del gobierno para trasladarlo a la capital. Tras 22 horas de viaje en los que recorrió los más de 320 kilómetros que separan el atolón de la capital, las autoridades pudieron tomarle este lunes las primeras declaraciones.